Hace ya como 7 meses comencé con este "diario obligado" donde iría anotando algunas impresiones a modo de reflexión poética, de a poco se fue transformando en un texto (sin querer) poético, que me obligó a revisar las intenciones. Poco a poco se transformo en un texto de exigencia, de alarma, denunciando que mi escritura y al terreno de mi escritura habían sido invadidos por la desidia y la angustia paralizante. Este diario obligado puede (a veces) pensar por si mismo, así que por ahora van imágenes crudas del texto





